ROFE-COXIB que químicamente es la [4-(4-metilsulfonifenil)-3-fenil-5H-furan-2-ona].

publicado a la‎(s)‎ 21 nov. 2013 9:48 por Miguel Rea   [ actualizado el 21 nov. 2013 9:48 ]
El rofe-coxib es un antiinflamatorio no esteroide conocido comercialmente como VIOXX, CEOSS Y CECOXX que está indicado para el tratamiento agudo y crónico de los síntomas de la osteo-artritis, el alivio del dolor y el tratamiento de la dis-menorrea primaria. El rofe-coxib es un analgésico inhibidor selectivo de la enzima ciclooxigenasa-2 (COX-2) por lo que actúa disminuyendo los precursores que generan la inflamación. La comercialización del rofe-coxib inició en 1999 y si bien se realizaron estudios de laboratorio en ratas que indicaron que el rofe-coxib retardaba el crecimiento de cáncer de páncreas, a través de cambios en la expresión de genes que favorecían la detención del ciclo celular, en el año 2004, después de varios estudios, ese fármaco se retiró del mercado, debido a sus efectos adversos en el sistema cardiovascular. Efectivaemnte, desde el año 2000 se había observado un incremento en el riesgo de infarto de miocardio, pero en ese momento ese fenómeno se atribuyó a la cardio-protección de naproxeno, en lugar de un efecto cardiotóxico del rofe-coxib. Varios grupos de investigadores se dieron a la tarea de buscar en bases de datos bibliográficas y archivos de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (la FDA por sus siglas en inglés) para diseñar una serie de experimentos controlados en pacientes con trastornos musculo-esqueléticos crónicos en el que compararon el rofe-coxib con otros fármacos antiinflamatorios no esteroides o un placebo. En todos los experimentos, el resultado fue la obtención de un alto índice de casos de infarto de miocardio, lo que originó que el fármaco se retirara del mercado. En 1988, la Organización Mundial de la Salud, a raíz de la Conferencia de Expertos sobre Uso Racional de los Medicamentos, celebrada en Nairobi, Kenia, en 1985, preparó una estrategia en materia de medicamentos que recibió el respaldo de la Asamblea Mundial de la Salud. Esa estrategia incluye, entre otros componentes, el establecimiento de normas para la promoción de medicamentos, que viene siendo una ampliación de los criterios éticos científicos establecidos en 1968. Sin embargo estos criterios no tienen una obligación legal. Es decir, los gobiernos pueden adoptar leyes u otras medidas cuando lo estimen oportuno. Según la OMS, la promoción de medicamentos debe ser precisa, veraz y demostrable, y no debe dar lugar a un uso incorrecto o implicar riesgos innecesarios. Debido a que hay muchos huecos en las recomendaciones realizadas por los Organismos Nacionales e Internacionales, es necesario que grupos de investigadores realicen evaluaciones continuas respecto a los fármacos que se ofrecen a la población, y el rofe-coxib, además de otros compuestos químicos, es un ejemplo claro de cómo a través de centros de investigación se puede dar apoyo a la sociedad en el aspecto de salud pública, con responsabilidad y por supuesto con bioética.

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