Aspartame

publicado a la‎(s)‎ 26 sept. 2013 10:20 por CEACA UAQ   [ actualizado el 26 sept. 2013 10:20 por Miguel Rea ]
La molécula de esta semana es el endulzante aspartame. El aspartame fue descubierto de forma fortuita en 1965 por el químico Jim Schlatter mientras trabajaba buscando tratamientos para úlceras gástricas. La historia relata que Schlatter notó un sabor dulce en sus dedos e investigando se dió cuenta de que el responsable del sabor era un compuesto formado por dos aminoácidos combinados formando el aspartil-fenilalalina metil éster. Actualmente, después de casi 50 años de su descubrimiento y de 22 años de su introducción al mercado, en 1981, la producción y comercialización del aspartame se ha convertido en una empresa multimillonaria. Por ejemplo, los 357 millones de europeos consumen anualmente casi 2,000 toneladas de ese endulzante.
El aspartame es un dipéptido, es decir es un compuesto formado por dos aminoácidos; el ácido aspártico, un aminoácido no esencial, y la fenilalanina, un aminoácido esencial. Este compuesto es 180 veces más dulce que el azúcar común y aporta únicamente 4 calorías por gramo. Eso significa que si se usa aspartame para alcanzar un determinado nivel de dulzura, se requiere de menos del 1% del peso correspondiente de azúcar. La relevancia de eso es que usando ese edulcorante artificial se eliminan más del 99% de las calorías que serían consumidas usando azúcar. Por esa razón, el uso y consumo del aspartame es muy popular entre personas que tienen problemas de obesidad y entre aquellas que tienen limitaciones en el consumo de azúcar común, como los que sufren de diabetes.
La historia del uso del aspartame no ha estado sin denuncias acerca de sus efectos negativos en la salud y solo basta buscar la palabra aspartame en internet para descubrir que hay cientos de documentos que argumentan acerca de sus propiedades perjudiciales y otros tantos que argumentan que es totalmente seguro. Una revisión general de la literatura científica seria muestra también un fenómeno similar. Hay reportes científicos que muestran efectos perjudiciales en animales de experimentación y otros tantos que desacreditan esos estudios. Sin embargo, un balance general de la literatura científica parece indicar que, al menos en las concentraciones recomendadas, el consumo de aspartame es seguro y quizá por esa razón el aspartame es un aditivo alimentario aprobado básicamente en todo el planeta. Sin embargo, se sabe que existen individuos que por un defecto genético son incapaces de metabolizar la fenilalanina, uno de los aminoácidos del aspartame, de manera normal. Los individuos con esa condición, llamada fenilcetoenuria, deben vigilar muy de cerca su consumo del aminoácido fenilalanina y por esa razón, los alimentos que contienen aspartame tienen la advertencia de “Atención fenilcetoenúricos contiene fenilalanina”. De no ser detectada, la fenilcetoenuria puede causar demencia.  Por su potente  propiedad edulcorante, por la polémica a su alrededor y porque la química es parte de nuestras vidas, la molécula de esta semana es el aspartame.

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